
Las nuevas tecnologías han introducido muchos cambios, lo cual incluye el mundo editorial, que se ha visto obligado a pensar nuevas formas de ofrecer literatura. Fue Amazon, la gran compañía de comercio electrónico, la que introdujo en 2007 su Kindle, un lector físico para e-books que se considera revolucionario en cuanto las modificaciones que implica en el modo de leer. Su primera edición se agotó en seis horas.
Hace poco, Amazon anunciaba que vende más libros electrónicos que físicos. Ahora, llega el anuncio de que el sueco Stieg Larsson, merced a su mundialmente exitosa trilogía “Millenium”, es el primer autor en superar la barrera de ventas del millón de e-books en la tienda online del Kindle.
Evidentemente, el éxito de estas novelas, en su formato digital, es una consecuencia de su condición de best-seller en formato físico, o sea, los clásicos tinta y papel.
La trilogía “Millenium” se compone de tres libros, a saber: “Los hombres que no amaban a las mujeres”; “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina”; y “La reina en el palacio de las corrientes de aire”, en las que los protagonistas son un curtido reportero y una joven hacker.
Más allá de los discutibles méritos literarios de la obra en cuestión, lo cierto es que un millón de copias digitales han sido compradas, lo cual supone un fuerte síntoma en cuanto al cambio en los hábitos de lectura. Y no se trata sólo del Kindle, sino que los ciberlibros pueden ser también descargados y leídos en otros dispositivos, como el iPad o el iPhone de Apple, y por supuesto, en ordenadores personales.
Una explicación alternativa a este fenómeno es que los libros de “Millenium” son tan pesados para cargar (700 páginas c/u de media), que los lectores optan por la “ligereza” del formato digital. Pero al parecer, las razones de mayor peso son otras, en este caso, las relacionadas con las nuevas tendencias de lectura.